Las rutas en bici por Perú cruzan desiertos costeros, valles andinos a más de 3000 metros y carreteras encajadas en cañones. Debajo de este texto tienes un mapa con las rutas ciclistas señalizadas que figuran en OpenStreetMap en el país, entre ellas el Cañón del Pato y varios recorridos alrededor de Caraz, en Áncash. Úsalas como base para planificar, no como única fuente.
Si es tu primera vez pedaleando en Perú, lo que más condiciona el viaje no es la distancia sino la altitud y la temporada. Esta guía explica cómo se reparten las regiones ciclistas, cuándo ir, cómo aclimatarse, qué peligros concretos tienen las carreteras andinas y cómo preparar una salida de un día o una travesía de varias etapas.
Tres países en uno: costa, sierra y selva
Perú se divide de forma natural en tres franjas paralelas. La costa es un desierto largo y estrecho junto al Pacífico, con ciudades como Lima, casi sin lluvia y con inviernos grises y húmedos. La sierra la forman los Andes, con valles habitados entre 2500 y 4000 metros y pasos de montaña aún más altos. La selva, al este, es húmeda, calurosa y con lluvias frecuentes.
Para el ciclista, cada franja pide una bici y una preparación distintas. En la costa se puede rodar en carretera o en las ciclovías urbanas casi todo el año. En la sierra está la mayor parte de las rutas memorables, y también las mayores exigencias. En la selva, el barro y el calor limitan mucho las rutas de varios días, aunque hay descensos espectaculares desde los Andes hacia la cuenca amazónica.
Áncash: el Callejón de Huaylas y el Cañón del Pato
El Callejón de Huaylas es el valle del río Santa, encajado entre la Cordillera Blanca, con sus nevados, y la Cordillera Negra, sin glaciares. Huaraz, la capital de Áncash, está a más de 3000 metros y es la base habitual para trekking, escalada y ciclismo de montaña. Desde allí, el valle desciende hacia el norte pasando por Carhuaz, Yungay y Caraz.

Caraz, más baja y templada que Huaraz, es el punto de partida para el Cañón del Pato, la ruta más conocida de la lista. En el extremo norte del valle, el río Santa corta entre las dos cordilleras y la carretera hacia Huallanca lo sigue durante unos 25 km por una garganta estrecha, atravesando decenas de túneles de un solo carril excavados en la roca. Las fuentes no coinciden en el número exacto de túneles, pero sí en lo esencial: muchos no tienen iluminación y por ellos pasan camiones y buses. Es una carretera famosa por su dificultad para los vehículos, y en bici exige una linterna frontal potente, luz trasera, ropa visible y salir temprano. El estado del firme ha cambiado con los años; pregunta en Caraz antes de salir.
La lista incluye también la Vía de Evitamiento de Caraz y otros recorridos señalizados más cortos, como La Granjita, Chingal, Cascada o Rumi Wawqi; el mapa muestra dónde está cada uno. Las rutas cortas son ideales para los días de aclimatación: te permiten probar la bici, el ritmo y la respiración en altura sin alejarte de un pueblo con servicios. En Caraz hay alquiler de bicis de montaña para quien no viaja con la suya, y en el pueblo es fácil preguntar por el estado de la carretera del cañón antes de salir.
Cusco y el Valle Sagrado
Cusco está por encima de los 3300 metros y es la puerta del Valle Sagrado de los Incas, que baja hacia Urubamba y Ollantaytambo siguiendo el río Vilcanota. La combinación de caminos rurales, pueblos y restos arqueológicos hace de la zona uno de los destinos ciclistas más visitados del país.
Una de las salidas más populares une las terrazas circulares de Moray, a unos 3500 metros, con las salineras de Maras por caminos de tierra, y termina en un descenso hacia el valle. También hay tramos del Qhapaq Ñan, la red de caminos incas, que se recorren en bici; la revista británica Wanderlust destacó uno de ellos en el Valle Sagrado entre las rutas más atractivas del mundo para pedalear. Muchas agencias de Cusco organizan estas salidas con bici, guía y transporte incluidos, una opción sensata si llegas sin tiempo para aclimatarte o sin conocer el terreno.
Gran parte de la Cordillera Blanca está protegida dentro del Parque Nacional Huascarán, que toma su nombre de la montaña más alta del Perú. Si tu ruta entra en el parque, por ejemplo por las quebradas que suben hacia las lagunas glaciares, infórmate antes en Huaraz sobre accesos, controles y tarifas de entrada, y ten en cuenta que por encima de los 4000 metros el frío y el viento cambian por completo la jornada. Los caminos de las quebradas son a menudo de piedra suelta: más para empujar la bici que para pedalear en algunos tramos.
Lima y la costa
Lima no es un destino ciclista clásico, pero tiene rutas útiles. Según la Municipalidad de Lima, la ciudad contaba a mediados de 2025 con unos 332 km de ciclovías operativas, de calidad muy desigual. Sirven para moverse entre distritos y para entrenar antes de subir a la sierra. Fuera de la ciudad, la costa ofrece carreteras largas y llanas, con viento y largos tramos sin sombra ni servicios.

Cuándo ir: la temporada decide
En los Andes peruanos hay dos estaciones que importan al ciclista. La temporada seca va aproximadamente de mayo a septiembre, con julio y agosto como los meses más secos: días soleados, noches frías y caminos firmes. La temporada de lluvias se extiende de octubre a abril, con chubascos frecuentes por la tarde; en zonas como Huaraz, marzo es de los meses más lluviosos. En lluvias, los caminos de tierra se convierten en barro y aumentan los deslizamientos en carreteras de montaña.
En la costa, la estación casi no cambia la lluvia, pero sí la luz y la temperatura: el invierno limeño es húmedo y nublado, y el verano, soleado y caluroso.
Altitud: la variable que más se subestima
Pedalear a 3500 metros es otra cosa. El aire tiene menos oxígeno, el pulso sube antes y la recuperación es más lenta. El mal de altura, conocido como soroche, puede afectar a cualquiera, con independencia de su forma física. Los síntomas típicos son dolor de cabeza, náuseas, cansancio y dificultad para dormir.
La receta es sencilla, aunque requiere paciencia: llega a la altura con días de margen, haz salidas cortas y suaves al principio, bebe agua con frecuencia y sube de forma progresiva. Si los síntomas empeoran o aparece falta de aire en reposo, baja de altitud y busca atención médica. Ninguna ruta merece arriesgar la salud.
Lista para preparar una ruta andina
Antes de salir de un pueblo de la sierra, comprueba estos puntos:
- Ruta y alternativas. Lleva el trazado descargado en el teléfono y anota pueblos donde puedas abandonar o tomar transporte.
- Agua y comida. Calcula de más: entre pueblos puede haber muchos kilómetros sin tiendas.
- Ropa por capas. Mañanas heladas, mediodías con sol fuerte y tardes con lluvia caben en un mismo día.
- Protección solar. A esta altitud la radiación es intensa; usa crema, gafas y mangas.
- Luces. Delantera potente y trasera, imprescindibles en túneles como los del Cañón del Pato.
- Herramienta y repuestos. Cámaras, parches, pastillas de freno, una pata de cambio y bomba. No cuentes con encontrar repuestos específicos fuera de las ciudades.
- Casco. Un casco de bici bien ajustado, sin excepciones en descensos.
- Aviso. Di a alguien de confianza qué ruta haces y a qué hora piensas llegar.
Seguridad en carretera y normas
Las carreteras de la sierra suelen tener poco arcén, curvas cerradas y tráfico de buses y camiones que no siempre espera para adelantar. Pedalea de día, hazte visible y, en los túneles, para antes de entrar a encender luces y escuchar si viene algún vehículo. En los descensos largos, frena de forma intermitente para no recalentar discos y llantas.
En el plano legal, la Ley 30936 promueve el uso de la bicicleta y remite las obligaciones de los ciclistas al Reglamento Nacional de Tránsito. Para conocer el equipamiento obligatorio, consulta el texto vigente del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Planificar el viaje
Si vas a hacer una travesía de varios días, decide primero si viajas con tu bici o alquilas en destino. Traerla te da una máquina conocida y ajustada; alquilar en Huaraz, Caraz o Cusco te ahorra el transporte y te permite elegir una bici pensada para el terreno. La guía para viajar en bici explica cómo embalarla para el avión y el bus, y la de cicloturismo cubre el equipaje y la organización de etapas. Para el terreno de la sierra, la guía de bicicleta de montaña ayuda a elegir suspensión, ruedas y desarrollos.
La cobertura de telefonía móvil desaparece en muchas quebradas y en los tramos encajados entre montañas. Descarga antes los mapas sin conexión y guarda el trazado en el teléfono o en un dispositivo GPS, con batería externa de reserva. Calcula las etapas por desnivel y no solo por kilómetros: en la sierra, 40 km con 1500 metros de subida pueden ocupar el día entero, y conviene llegar al destino antes de que caiga la tarde, cuando suben el viento y el frío.
Si prefieres comprar una bici al llegar, el directorio de bicicletas usadas en Perú muestra talleres que venden de segunda mano en Lima, Cusco y Urubamba.
Cómo usar el mapa y la lista
El mapa de abajo dibuja las rutas ciclistas señalizadas en Perú según OpenStreetMap, y la lista recoge sus nombres. Algunas aparecen repetidas porque están cartografiadas en varios tramos. La señalización sobre el terreno y el estado del firme pueden variar mucho de una a otra, y algunos datos pueden estar desactualizados. Si recorres una ruta y ves errores, o conoces una ruta señalizada que falta, puedes corregirla o añadirla en openstreetmap.org.
Qué hacer ahora
Elige región y fecha: para una primera experiencia, la temporada seca y el Callejón de Huaylas o el Valle Sagrado son apuestas seguras. Reserva al menos dos días de aclimatación antes de cualquier ruta exigente y úsalos para probar recorridos cortos del mapa. Después, prepara la ruta principal con la lista de esta página, confirma en el pueblo el estado de la carretera y sal temprano. Si te quedan días y ganas, la guía general de rutas en bici y el directorio de cicloturismo en Chile ofrecen ideas para seguir pedaleando por los Andes.