Comprar bicicletas usadas en España es una forma razonable de conseguir una bici mejor por el mismo dinero, siempre que sepas qué estás comprando y a quién. En el mapa de abajo aparecen las tiendas registradas en OpenStreetMap que venden bicis de segunda mano y, debajo, las ciudades con más oferta: Barcelona, Murcia, València, Gijón, Sevilla, Madrid y algunas localidades más pequeñas como Alcantarilla u Olot.
La gran diferencia está entre comprar a un comercio y comprar a un particular. En una tienda, la bici suele salir revisada y la ley te da una garantía mínima de un año. Entre particulares, el precio puede ser menor, pero la revisión y el riesgo corren de tu cuenta. Esta página explica cómo usar la lista, qué garantía tienes, cómo revisar una bici y cómo no acabar comprando una robada.
Qué muestra el mapa de bicicletas de segunda mano
Los datos vienen de OpenStreetMap, un mapa colaborativo. La lista incluye los comercios que alguien ha etiquetado como vendedores de bicicletas de segunda mano: talleres que reacondicionan bicis, tiendas que aceptan la tuya como parte del pago, proyectos de reutilización y comercios especializados en bicis clásicas. Cada ficha muestra el nombre y, cuando están disponibles, la dirección y la web.
Hay que tener en cuenta un límite: muchas tiendas de bicis venden alguna usada sin que el mapa lo indique. Si en tu ciudad aparecen pocas, consulta también la lista general de tiendas de bicicletas en España y pregunta directamente. Y si conoces un comercio de segunda mano que falta, puedes añadirlo en openstreetmap.org.
El orden de la lista no implica ninguna recomendación. El stock de usadas cambia cada semana, así que llama o mira la web antes de ir.
Comprar a una tienda o a un particular
En España, el mercado de segunda mano entre particulares se mueve sobre todo por aplicaciones de compraventa como Wallapop, nacida en Barcelona en 2013, por anuncios y por el boca a boca en clubes. El mercado profesional pasa por las tiendas del mapa.

Comprar a una tienda tiene tres ventajas claras. La primera, la garantía legal: para bienes de segunda mano, vendedor y comprador pueden pactar un plazo inferior al general de tres años, pero nunca de menos de un año. La segunda, la revisión: una tienda seria cambia lo que está gastado antes de vender. La tercera, el ajuste: te ayudan con la talla y te dejan la bici a punto.
Comprar a un particular puede salir más barato y da acceso a mucha más oferta, pero no hay garantía de consumo: la compraventa se rige por el Código Civil, que solo cubre defectos ocultos graves, con plazos cortos. Todo lo que no veas en la revisión es tu problema. Si compras así, lleva a alguien que sepa de bicis o pide que la revise un taller antes de pagar.
Hay una vía intermedia: comprar a un particular y llevarla después al taller para una puesta a punto. Algunos talleres revisan una bici antes de la compra si el vendedor acepta acercarla; es la forma más segura de comprar a un desconocido, y un vendedor que se niega en redondo ya te está dando información. Calcula ese coste dentro del precio. Si la bici necesita cadena, cubiertas y pastillas nuevas, el ahorro frente a una revisada en tienda puede desaparecer.
Diferencias entre ciudades
El mercado de segunda mano refleja cómo se usa la bici en cada ciudad.
En Barcelona y Madrid, la oferta es amplia y variada, con mucha bici urbana, plegable y eléctrica. También es donde más cuidado hay que tener con los robos: en el mercado informal de las ciudades grandes circulan bicis robadas. La página de tiendas de bici en Barcelona explica el buscador de los Mossos d’Esquadra.
En València, Sevilla y Murcia, ciudades llanas con mucho uso diario, abundan las bicis urbanas y de paseo. Son buenas plazas para encontrar una bici sencilla y barata para moverse.
En Gijón y el norte, con más lluvia y cuestas, conviene fijarse más en el óxido de cadena y tornillería y en el estado de los frenos.
Las localidades pequeñas que aparecen en la lista, como Alcantarilla u Olot, muestran que un solo comercio especializado puede convertir un pueblo en referencia comarcal para la segunda mano. Si vives cerca de una de ellas, merece la pena llamar antes de buscar en la capital de provincia.
Cómo revisar una bicicleta usada
Revisar bien una bici lleva quince minutos y te ahorra muchos disgustos. Esta es la lista de comprobación, de lo más grave a lo más sencillo:

- Cuadro y horquilla. Busca grietas, abolladuras o pintura cuarteada, sobre todo junto a las soldaduras, en la pipa de dirección y alrededor del pedalier. En carbono, cualquier fisura es motivo para no comprar.
- Número de cuadro. Debe estar visible y sin manipular, normalmente bajo el pedalier. Compruébalo en el Biciregistro.
- Talla. Una bici barata de talla equivocada no es una ganga. Compruébala con la guía de cómo medir la talla del cuadro.
- Ruedas. Gíralas en el aire: no deben oscilar de lado a lado. Aprieta los radios por parejas y busca alguno flojo o roto.
- Transmisión. Cadena estirada, dientes de platos y piñones afilados como aletas de tiburón o cambios que no entran indican desgaste y un gasto inmediato.
- Frenos. Deben frenar con firmeza sin que la maneta llegue al manillar. Mira el grosor de pastillas o zapatas.
- Dirección y bujes. Con el freno delantero apretado, empuja la bici adelante y atrás: no debe haber holguras.
- Suspensiones. En una bici de montaña, comprime la horquilla y el amortiguador: deben moverse con suavidad, sin aceite en las barras.
- Prueba en marcha. Pedalea, cambia todas las marchas, frena en una bajada suave y escucha ruidos.
- Papeles. Factura original si existe, o un documento de compraventa firmado con el número de cuadro y los datos de ambas partes.
Cómo no comprar una bici robada
El robo de bicicletas alimenta una parte del mercado de segunda mano, y quien compra una robada puede perderla cuando aparece su dueño. Tres comprobaciones reducen mucho el riesgo.
Primero, el número de cuadro. Pídelo antes de quedar y búscalo en el Biciregistro, el registro estatal voluntario promovido por la Red de Ciudades por la Bicicleta con participación de la DGT, que permite consultar las bicicletas registradas que constan como desaparecidas. En Cataluña, los Mossos d’Esquadra tienen además un buscador de bicicletas denunciadas como robadas.
Segundo, el vendedor. Desconfía de quien no sabe la talla ni el modelo, no tiene factura ni fotos de la bici en casa, tiene prisa o propone quedar en un sitio de paso. Un precio muy por debajo del mercado es la señal más clara.
Tercero, el documento. Firma siempre un justificante de compraventa con el número de cuadro. Si un día te la roban a ti, es lo que te pedirán para denunciar. La guía sobre cómo evitar el robo de la bicicleta explica además cómo protegerla una vez comprada.
Cuánto pagar por una bici usada
No hay una tabla de precios oficial para bicis de segunda mano, y cualquier cifra cambia con la marca, la gama y el estado. Lo que sí funciona es un método. Busca el precio que tuvo la bici nueva y el de un modelo actual equivalente; mira varios anuncios del mismo modelo y año en las aplicaciones de compraventa; y resta lo que costará poner a punto lo que esté gastado.
Hay factores que pesan mucho en el valor. El grupo de componentes (cambio, frenos, ruedas) dice más de la gama que el cuadro. Las bicis eléctricas se deprecian sobre todo por la batería, porque es la pieza más cara de sustituir. Las de carbono valen más, pero exigen una revisión más cuidadosa, porque un golpe interno no siempre se ve. Y una bici con factura, número de cuadro registrado e historial de taller vale más que la misma sin papeles, con razón.
En tienda pagarás algo más que a un particular por la misma bici. A cambio llevas garantía, revisión y ajuste, que en una primera bici o en una eléctrica suelen compensar la diferencia.
Vender tu bici usada
Si vas a vender, tienes las mismas dos vías. Algunas tiendas aceptan tu bici como parte del pago de una nueva o la compran para revenderla; ofrecerán menos que un particular, pero sin anuncios, citas ni regateos. Vender a un particular da más dinero y más trabajo.
Para vender bien, limpia la bici, cambia lo que esté claramente gastado si es barato (zapatas, cámaras) y haz fotos con buena luz, incluidas las del número de cuadro y los componentes. Indica la talla real del cuadro y la altura aproximada de ciclista para la que sirve: es lo primero que preguntan. Al cerrar la venta, firma un documento con el número de cuadro, la fecha y los datos de las dos partes. Si la tenías inscrita en el Biciregistro, consulta en su web cómo actualizar los datos de la inscripción para que la bici no siga constando a tu nombre.
Bicis clásicas y vintage
Una parte del mercado de segunda mano no busca una bici barata, sino una con historia: bicis de carretera de acero de los años setenta y ochenta, BMX clásicas o modelos de marcas españolas históricas. Ahí el criterio cambia: la originalidad de las piezas pesa tanto como el estado. La guía de bicis vintage explica cómo identificar una clásica y qué piezas conviene conservar.
Qué hacer ahora
Decide tu presupuesto contando la posible puesta a punto, y ten claras tu talla y el uso que le darás a la bici. Después abre el mapa, busca tu ciudad y llama a las tiendas para saber qué tienen en stock esta semana. Si vas a comprar a un particular, pide el número de cuadro antes de quedar y compruébalo en el Biciregistro.
Si no encuentras lo que buscas, mira también el alquiler de bicicletas en España: algunas empresas de alquiler renuevan su flota y venden las bicis retiradas, revisadas y con historial de mantenimiento. Pregunta directamente. La guía general de bicicletas usadas completa todo lo anterior con consejos de negociación.